Por qué una imagen no siempre vale más que mil palabras

– Escrito por Ana Sainz –

Una imagen vale más que mil palabras.

¿Cuántas veces has pronunciado esta frase durante tu carrera como fotógrafo?

Como todos los dichos populares, tiene una parte de verdad y una parte de error. Palabras e imágenes no están enfrentadas. Al contrario, colaboran, se complementan y refuerzan entre sí. La fotografía tiene la habilidad de atraer e impactar en una fracción de segundo, mientras que el texto se encarga de ofrecer información en profundidad.

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© Averie Woodart vía Unsplash (Creative Commons Zero) 

Mi habilidad con la fotografía es tirando a nula, por lo que puedo entender cuando un fotógrafo dice que no sabe de qué escribir en su blog o cómo redactar sus artículos.

Escribir supone para muchos fotógrafos salir de su zona de confort Clic para tuitear

Acostumbrados a la comunicación visual, pasar al medio escrito parece complicado o incluso innecesario.

Y ahí es donde sale a relucir la famosa frase: “Una imagen vale más que mil palabras”. O lo que es lo mismo: “Mis fotografías no necesitan texto alguno porque lo dicen todo por sí solas”.

Si trasladamos esto a un sitio web, nos encontramos con páginas con fotografías maravillosas pero sin contexto y sin historia. Y aunque esto puede ser un modelo válido, también desaprovecha el gran potencial de la palabra.

La forma de aportar contenido escrito a una web de fotografía a través de un blog. Aquí tienes la oportunidad de integrar texto e imagen para crear una obra diferente, fruto de lo mejor de ambos.

Por qué escribir en un mundo de imágenes

En un artículo anterior ya expliqué la importancia del blogging para los fotógrafos y me centré en los motivos relacionados con el marketing y el negocio.

Hoy quiero ofrecer otro punto de vista porque estoy convencida de que escribir en un blog puede ayudarte a progresar como fotógrafo y a conectar mejor con tu audiencia.

Escribir en un blog puede ayudarte a progresar como fotógrafo Clic para tuitear

Completa la imagen

Cada vez que aprietas el disparador de tu cámara haces un proceso de selección. Observas la realidad que te rodea y decides apuntar el objetivo hacia un punto concreto.

Así una pequeña porción del mundo queda registrada para siempre, mientras que la inmensidad que le rodea queda fuera. Por más que quieras seguir haciendo fotos siempre habrá detalles que se perderán.

No puedes capturar todo el mundo con tu cámara. Tampoco puedes registrar olores, apropiarte de un acento que se oye de fondo o transmitir la sensación que el sol o el viento dejaban sobre tu piel.

Las fotografías son una forma excelente de detener el mundo para compartirlo con los demás, pero como todo medio de expresión tienen sus limitaciones.

Cuando acompañas tus fotografías de textos transmites a tu público todo lo que la imagen no puede.

Aportas contexto, profundizas en la historia y añades elementos que quedaron fuera de la película o de la tarjeta de memoria.

Comparte tu intención y tu inspiración

Hacer una fotografía es un proceso mucho más largo que disparar la cámara. Incluso cuando la instantánea surge del azar, hay un motivo que lleva al fotógrafo a estar en el momento justo y en el lugar adecuado.

Compartir tu inspiración es una buena forma de conectar con tu público y de que entienda tu obra. No es necesario que describas la fotografía, sino todo lo que la rodeaba y qué te llevó hasta ella. A muchas personas les interesa conocer más sobre ti y tu forma de trabajar.

Documenta tu evolución como fotógrafo

¿Recuerdas que te llevó a coger una cámara por primera vez? ¿Cuándo fue la última ocasión en la que que miraste las fotos de hace unos años?

Tal vez no hayas tenido tiempo de recordar tus inicios en la fotografía pero seguro que eres consciente de que has evolucionado. Y no me refiero solo a la pericia técnica, sino a los cambios en tu estilo, temas o inspiración.

Los artículos de tu blog reflejan el desarrollo de tu obra y te ayudan a reflexionar sobre ella. Después de un tiempo escribiendo agradecerás poder mirar atrás y comprobar cómo has ido creciendo.

Desarrolla tu creatividad

La fotografía es una profesión creativa por definición y los fotógrafos tienen una forma diferente de mirar y expresarse.

Pero por desgracia la creatividad puede ser escurridiza. Hay que alimentarla, mimarla y estimularla para que no se vuelva perezosa. Plantear retos de vez en cuando es positivo porque nos obliga a salir de los esquemas mentales habituales. Por eso la escritura es tan positiva para un creador visual como un fotógrafo.

La escritora y artista Julia Cameron recomienda la escritura para terminar con los bloqueos que puede sufrir cualquier creador, sea fotógrafo, pintor, escritor… Su método, conocido como las páginas matutinas, consiste en redactar a mano 3 páginas al iniciar el día. Puedes anotar lo primero que se te ocurra, incluso repetir una y otra vez sobre el papel  “No sé qué escribir”.

Las páginas matutinas no hay lectores ni limitaciones porque son solo para ti. Tienes libertad total para hacer con ellas lo que quieras. Por supuesto no te recomiendo que traslades a tu blog todo lo que has apuntado en tus 3 páginas. Pero si te sientes incómodo con un boli en la mano o te sientes falto de ideas, este puede ser un buen modo de reconciliarte con la escritura y tu creatividad.

Aprovecha el potencial de las historias

Todos nos sentimos atraídos de forma inevitable por un buen relato. Cuando éramos pequeños nos contaban cuentos por la noche. Ahora nos enganchamos a series o devoramos libros hasta la madrugada porque necesitamos conocer el final.

El storytelling se ha puesto de moda en los últimos años y no es por casualidad. Para el cerebro leer sobre una situación es una experiencia muy cercana a vivirla. La ciencia ha corroborado el poder de las historias alrededor del fuego y del intercambio de anécdotas en la barra del bar.

Cada una de tus fotos encierra una historia. Algunas son sencillas y cotidianas, otras pueden haber surgido en lugares insospechados y condiciones inimaginables. Todas merecen la pena ser contadas si tú estás dispuesto a hacerlo.

Cada una de tus fotos encierra una historia. Clic para tuitear

La próxima vez que te veas tentado a subir unas fotos a tu sitio web sin apenas texto, piénsalo dos veces. ¿Seguro que no quieres compartir su historia con los demás?

SOBRE LA AUTORA: Ana Sainz

Ana Sainz - Blogging para fotógrafos

Ana es redactora de contenidos freelance. Después de licenciarse en Comunicación Audiovisual hizo las maletas y se dedicó a trabajar por aquí y por allá, primero como periodista en medios de comunicación y luego en puestos de comunicación.

Tiene la inmensa suerte de haber vivido en Angers (Francia), Zaragoza, Lanzarote, Madrid, Ho Chi Minh City (Vietnam), Bruselas y Londres. Está enganchada al mundo digital y no deja de sorprenderse cada día con todo lo que nos ofrece internet.

Su pasión por la comunicación digital la han llevado a crear Papeles en blanco, un blog en el que comparte sus experiencias en torno a la redacción profesional de contenidos. Cuando no está trabajando en sus papeles, se dedica a redactar todo tipo de textos, escribir para otros blogs y gestionar webs para empresas y profesionales.

Si quieres conocerla mejor síguela en: Su blog / Facebook / Twitter / Linkedin

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2 Comentarios

  1. Nadia el Enero 13, 2017 a las 07:06

    Hola Ana estoy totalmente de acuerdo y si ya realize exposiciones de fotos , y estoy retomandolo nuevamente , me Inspiras a ….gracias

  2. Norma Robles el Enero 16, 2017 a las 15:27

    La fotografia tiene múltiples interpretaciones. Todo dependerá del ojo que las mire. Eso es una de las cosas que me gustan de la fotografía. No hay limites, no hay nada establacido previamente, no hay una traducción universal de la imagen. Uno mismo le pone la musica, lengua, significado, letra y sentimiento a lo que ve. Por eso creo que visto desde este punto de vista, una imagen vale mucho más que mil palabras.
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