El smartphone y su influencia en los fotografiados

Artículos mensuales sobre fotografía móvil para aprender paso a paso

Rodrigo Rivas, fotógrafo y experto en fotografía móvil, reflexiona sobre las implicaciones de usar un smartphone en lugar de una cámara. Como él dice: “muchas veces el Smartphone me ha permitido no generar miedos, crear complicidad al ser un objeto más cotidiano entre fotógrafo y fotografiado y no parecer un enemigo”

Muchos conocéis mi defensa del Smartphone como una herramienta más dentro del flujo de trabajo fotográfico. Desde hace más de 6 años llevo en mi bolsillo un móvil como cámara secundaria o principal en mis viajes, mis trabajos editoriales, o para la creación de material audiovisual en general.

 

 

Aún recuerdo los primeros improperios que sufrí por parte de muchos compañeros del gremio cuando comencé en esta defensa. Gran parte de esta negatividad se basaba en la poca calidad técnica de los fotogramas disparados por un Smartphone, sus pocas posibilidades de manejo y personalización. Un mix que hacía desembocar en frases tan contundentes como, “Esos cacharros no hacen fotografía de verdad” o algunos más personales contra mí como, “Macho, usando eso manchas y engañas a la gente de nuestra profesión”.

 

 

El ánimo de recordar dichos sucesos es única y exclusivamente para puntualizar que desde siempre el Smartphone ha sido considerado un juguete fotográfico. Y esto es debido a dos factores:

  • Por un lado, el miedo de los profesionales con muchos años a sus espaldas en el mundillo, a tener que aprender una nueva herramienta.
  • Segundo, lo poco que se tiene en cuenta, a día de hoy, a la psicología emocional en fotografía en detrimento de la calidad de imagen.

El mensaje por encima de la calidad de imagen

 

Somos muchos los que fotografiamos a personas (ya sea en retratos o en otras índoles fotográficas) y el caso es que lo único que oigo siempre es hablar sobre el gran bokeh que se genera con una u otra lente, la nitidez que da el sensor en determinados momentos de baja luz con según qué ISO, o los geniales colores que captura una cámara. Pero, lamentablemente, oigo muy pocas veces las cosas negativas que plantean ciertas cámaras y objetivos con sólo mostrarlos o sacarlos a la calle.

 

 

Mientras unos creen que se sienten seguros con una gran cámara y un grandísimo objetivo por pensar en el poco ruido que da y el gran retoque que podrán hacer con su inmensidad de megapíxeles, otros se focalizan en saber si conseguirán capturar la esencia del fotografiado o de la escena, si la parte emocional se mantendrá y el mensaje conseguirá cobrar sentido sin ser forzado.

Gran parte de mi trabajo profesional se basa en la fotografía documental y fotografía de calle. El pasar desapercibido o la no invasión a la persona con un gran objetivo son algunas de las causas que me hicieron ver cómo la psicología hacia los fotografiados era un enorme factor para que la imagen final cobrase sentido. Muchas veces el Smartphone ha permitido no generar miedos, crear complicidad al ser un objeto más cotidiano entre fotógrafo y fotografiado y no parecer un “enemigo”. No impresiona. No asusta.

 

La fotografía: un “lenguaje” universal

 

 

La fotografía, muchas veces, puede ser un lenguaje universal. La imagen así lo facilita. La confianza en lo que se percibe hace que pueda ser menos peligroso.

Esta última frase siempre la trasladaré a múltiples de mis experiencias fotografiando. Desde España, Alemania, Italia o Estados Unidos, el Smartphone siempre me ha facilitado el poder comenzar a fotografiar en zonas donde primero necesitaba una confianza personal antes de sacar mi cámara mirrorless.

 

 

El lenguaje del turista siempre ha sido mucho más sencillo para la gente autóctona. Y ahora ese “lenguaje” se ha actualizado con la necesidad de llevar unido tu móvil. Y es así como yo mismo he solucionado grandes entuertos o entablado relación con personas.

 

La empatía y la fotografía móvil

Al final, las buenas prácticas siempre se resumen en ser empáticos. La fotografía con Smartphone nos facilita muchos aprendizajes. Sonreír antes de fotografiar a una persona, ser simpático, mostrar cercanía…

 

Nunca olvidemos que un Smartphone no es una cámara solo para iniciados. No. La cámara de un móvil nos ayudará a solventar situaciones críticas. Situaciones realmente importantes para una gran toma. Conseguir contar lo que queremos no es nada fácil. Y si somos capaces de ponernos en el lugar de aquello que fotografiamos, podremos entender por qué una cámara de un Smartphone no es un juguete. Es una cámara igual o más valiosa que otras en según qué ocasiones. Y es que, sólo el día que seas capaz de empatizar con lo fotografiado, serás capaz de verle el lado menos técnico y útil de un móvil. Una herramienta que se ha hecho famosa por ser la cámara que siempre llevamos encima. Si. Pero que aún no ha conseguido ser valorada por su verdadera importancia: su proyección en las personas que fotografiamos.

 

1 Comment

  1. Enrique el abril 7, 2018 a las 09:25

    Hola Rodrigo. Un estupendo articulo. Estoy contigo en todo lo más importante. La verdad es que en fotografía no podemos desdeñar absolutamente nada y hacer fotos con el móvil es una autentica gozada. También dispongo de una mirrorless y varios objetivos y los utilizo para mis proyectos personales, pero ellos no me dan las facilidades rn las fotos de calle que realizo con mi móvil…Gracias amigo.

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