La técnica en fotografía nocturna


Hola queridísimos fotógrafos y amigos de concursosdefotografia.com
Lo prometido es deuda y fieles y puntuales a nuestra cita, aquí tenéis este artículo que versa sobre la técnica en fotografía nocturna.

Aunque cada maestrillo tiene su librillo, para mí hay cuatro cosas que son de vital importancia y son la configuración de cámara, el cálculo de exposición, la hiperfocal y el balance de blancos.

Si somos capaces de interiorizar estos conceptos, la noche dejará de tener secretos para nosotros. Ten a mano tu cámara y vamos a prepararla juntos. ¡Empezamos!

 

1.- Configuración de cámara:

Manual. Se trabajará en manual (M), por lo que nos olvidaremos del resto de posibles configuraciones automáticas, como pueden ser A, S, P, AV, TV, etc. ISO automático y flash de la cámara. Ambos desactivados (Off).

Velocidad de obturación. Se selecciona el modo B (bulb), que se encuentra después de los 30’’ de exposición.

Reducción de ruido para valores de ISO altos. Será el usuario el que decida qué nivel seleccionar entre los que la cámara ofrece (Auto, Alto, Normal o Bajo) dependiendo de cómo sean los resultados, pero se aconseja que esté activado.

Reducción de ruido para largas exposiciones. Si se va a eliminar el ruido posteriormente, durante el procesado de la imagen, es conveniente desactivar esta opción, ya que la cámara tarda el doble de tiempo en mostrarnos la fotografía.

Autofocus (AF) desactivado. Algunos fotógrafos lo desactivan en el objetivo y otros en el propio cuerpo de la cámara, por lo que es importante saber dónde está cada elemento, sobre todo en este caso, porque es de uso muy frecuente. Se recomienda su desactivación para que la cámara no intente enfocar durante las pruebas de encuadre.
Esto no sería un problema si el enfoque y el disparo estuvieran disociados en botones distintos (disparador y botón AF-ON).

Estabilizador de imagen desactivado. Al estar la cámara sobre un trípode, no es necesario activarlo.

Levantamiento de espejo. Se recomienda activarlo sobre todo si se va a disparar con teleobjetivos. Su uso no tiene ningún efecto negativo conocido. Requiere presionar dos veces el disparador.

Y con esto, ya tenemos la cámara para empezar a disfrutar de la mágica luz de la noche. Vamos a ver ahora cuánto tiempo necesitarán nuestras fotos dependiendo de donde nos encontremos.

 

2.- Cálculo de la exposición

Una de las mayores preocupaciones de todo aquel que quiere introducirse en el mundo de la fotografía nocturna es cuánto tiempo ha de exponer para obtener una fotografía correctamente expuesta, es decir, obtener un buen histograma.
Realmente puede parecer difícil, pero nada más lejos de la realidad. Con un simple cálculo, seremos capaces de averiguar fácilmente el tiempo que requiere la toma, una vez elegido el diafragma y el ISO, que dependerán de lo que se quiera conseguir.

La idea es empezar buscando una exposición correcta para un ISO alto determinado. Por ejemplo, en noches con luna podemos empezar eligiendo un ISO 1600 y exponer 30 segundos con el diafragma ya elegido para la toma definitiva —para esta exposición no se necesita
usar el modo B (bulb) ya que hasta 30 segundos se puede exponer con la cámara normalmente sin hacer uso del mando disparador.

Si el histograma que se obtiene es insuficiente, es decir, si la información del mismo está desplazada a la izquierda quedando la toma subexpuesta, se habrá de exponer más tiempo.

Si al ver este resultado se decide exponer, por ejemplo, dos minutos y se obtiene un histograma con las luces altas fuera del rango dinámico, significa que se ha expuesto demasiado tiempo y que dichas luces pueden no ser recuperables en el archivo RAW.

Se prueba entonces a exponer un solo minuto y, en este caso, ya podría obtenerse el histograma correcto y una foto bien expuesta.

Pues bien, ahora se aplica la ley de reciprocidad que podéis ver en el siguiente gráfico y ya tenemos una fotografía de larga exposición correctamente expuesta. ¿Fácil eh?

Aquí tenéis un ejemplo cualquiera:

 

3.- Hiperfocal

La hiperfocal es una distancia que se expresa en metros a la que se enfoca para tener toda la fotografía perfectamente nítida, desde la mitad de dicha distancia hasta el infinito.

Muy bien, y ¿de dónde se obtiene esa distancia que se expresa en metros? Yo recomiendo la aplicación Photopills. Es la app más completa para fotógrafos que podáis encontrar.

Así por ejemplo,

Imagina que tienes unas flores en primer plano, una ruina unos metros después y también quiero tener el cielo perfectamente nítido. Vamos, que quieres que todo lo que haya en la escena esté nítido. Pero claro, si cerramos el diafragma a f22 la exposición será eterna. Entonces averiguamos nuestra hiperfocal que, por ejemplo, es de 5m.

Nos situamos a 5m de las flores y las enfocamos a ellas. Entonces, tendremos nítido desde 2,5m desde la cámara hasta el infinito lo que incluye flores, ruinas y cielo. Más sencillo imposible. 😉

 

4. Balance de blancos

Lo primero que hay que saber es qué es la temperatura de color y la unidad de medida que se usa. Si no se conoce, es un placer presentar a William Thomson, primer barón Kelvin, quien destacó por sus importantes trabajos en el campo de la termodinámica y la electrónica y quien desarrolló la escala de temperatura de color, llamada escala Kelvin. Recibió el título de barón Kelvin en honor a los logros alcanzados a lo largo de su carrera.

Aquí podéis ver la temperatura de color en la escala KELVIN

Pues bien, la cámara puede ofrecernos elegir el balance de blancos bien en Kelvin o bien con “simbolitos”.

Hemos de saber que si elegimos una temperatura de color entre 2.500K y 3500K (aproximadamente) obtendremos por norma general cielos azules en naturaleza. Esto se hace extensible a los modos Tugsteno, Incandescente y Fluorescente.

Por otro lado, si elegimos temperaturas de color superiores a estas cifras hasta llegar a 10.000K los cielos serán mucho más cálidos; naranjas e incluso rojos. Esto se equipara a los balances de blancos de: flash, nublado y sombra principalmente.

Mi recomendación si quieres fotografías con tonos fríos y cálidos, es decir, con contraste tonal es elegir WB fríos e iluminar con luz cálida o WB cálido e iluminar con luz fría.

Aquí te dejo unas cuantas fotos para que pienses qué balance de blancos se puso en cámara y qué iluminación empleamos.

Como sabes, puedes contactarme a través de mi correo electrónico y todas mis redes sociales.

En el próximo artículo hablaremos sobre la mágica vía láctea así que…. ¡ve preparándote!

Un abrazo y buenas fotos.

Mario Rubio.

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Mario Rubio

Mario Rubio

Fundador de fotógrafonocturno.com la web de referencia de lengua hispana sobre fotografía nocturna.Diplomado en Lenguas Extranjeras en la Universidad de Cuenca y con formación en Stratford upon Avon (Inglaterra) se dedica de manera profesional a la fotografía.Organiza congresos de fotografía a la vez que forma parte de otros como ponente. Formador de formadores su máxima es la de compartir el conocimiento y favorecer la inteligencia colectiva.

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